—Hijo Mío, no seas curioso, ni te preocupes con vanos afanes. «¿Qué te importa a ti? Tú sígueme»1. Porque, ¿qué te importa si un hombre es esto o aquello, o dice o hace así o asá? No tienes necesidad de responder por otros, pero debes dar cuenta de ti mismo. ¿Por qué, pues, te enredas? He aquí, Yo conozco a ...

—Hijo Mío, Yo debo ser tu fin Supremo y último, si deseas ser verdaderamente feliz. Con tal propósito se purificará tu afecto, que con demasiada frecuencia se inclina pecaminosamente sobre sí mismo y sobre las cosas creadas. Porque si te buscas a ti mismo en cualquier asunto, enseguida decaerás dentro de ti y te volverás estéril. Por tanto, refiérelo todo ...

—Hijo Mío, Yo he dicho: «La paz os dejo, mi paz os doy; no como el mundo la da, yo os la doy»1. Todos los hombres desean la paz, pero no todos se preocupan por las cosas que pertenecen a la verdadera paz. Mi paz está con los humildes y mansos de corazón. Tu paz estará en mucha paciencia. Si ...