Jesús le transmitió a Santa Margarita María de Alacoque entre 1673 y 1675 una serie de revelaciones místicas sobre la devoción y consagración a su Sagrado Corazón. El mensaje central giraba en torno a ofrecer un acto de amor, desagravio y entrega total como respuesta al amor no correspondido de la humanidad.
El mensaje principal de Jesús
En la revelación más célebre (la «Gran Revelación» de junio de 1675), Jesús le mostró su Corazón y le dijo: «He aquí el Corazón que tanto ha amado a los hombres, que no ha perdonado nada hasta agotarse y consumirse para demostrarles su amor; y en reconocimiento, no recibo de la gran mayoría sino ingratitudes, por sus irreverencias y sacrilegios, y por la frialdad y el desprecio que tienen para conmigo en este Sacramento del Amor.»
Cuando estés listo, comienza el camino. Verás una Jornada cada día.
Tu progreso se guarda solo en este dispositivo y en este navegador. Si cambias de dispositivo o de navegador, o si borras los datos de navegación, empezarás de nuevo desde el primer vídeo.