Tú lanzas Tus juicios contra mí, oh Señor, y sacudes todos mis huesos con temor y temblor, y mi alma tiembla sobremanera. Permanezco atónito, y recuerdo que «ni los cielos son puros a tus ojos»1. Si a Tus ángeles acusaste de necedad, y no los perdonaste, ¿qué será de mí? Estrellas han caído del cielo, y ¿qué me atreveré yo, ...
—Hijo Mío, el que se esfuerza por sustraerse a la obediencia, se sustrae también a la gracia, y el que busca ventajas privadas, pierde las que son comunes a todos. Si un hombre no se somete libre y voluntariamente a quien está puesto sobre él, es señal de que su carne aún no está perfectamente sujeta a sí mismo, sino ...
Oh, Señor Dios, veo que la paciencia me es muy necesaria; porque muchas cosas en esta vida resultan contrarias. Pues por mucho que haya procurado mi paz, mi vida no puede transcurrir sin lucha y sin problemas. 2. —Dices la verdad, Hijo Mío. Porque no quiero que busques una paz tal que esté libre de pruebas y no conozca adversidades; ...
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