Consagración a Jesús por María – día 23

Oraciones para rezar del día 20 al 26

1. Letanías del Espíritu Santo

(Se rezan al inicio para invocar la luz del Espíritu Santo)

Señor, ten piedad de nosotros.

Cristo, ten piedad de nosotros.

Señor, ten piedad de nosotros.

Cristo, óyenos.

Cristo, escúchanos.

Dios Padre Celestial, ten piedad de nosotros.

Dios Hijo, Redentor del mundo, ten piedad de nosotros.

Dios Espíritu Santo, ten piedad de nosotros.

Trinidad Santa, un solo Dios, ten piedad de nosotros.

Espíritu que procedes del Padre y del Hijo, ven a nuestros corazones.

Espíritu del Señor, que al principio del mundo flotabas sobre las aguas, ven…

Espíritu por cuya inspiración hablaron los santos profetas, ven…

Espíritu cuya unción nos enseña todas las cosas, ven…

Espíritu que das testimonio de Cristo, ven…

Espíritu de verdad que nos guías a la verdad completa, ven…

Espíritu que sobreviniste a la Virgen María, ven…

Espíritu del Señor que llenas el universo, ven…

Espíritu de sabiduría y de entendimiento, sálvanos, Espíritu Consolador.

Espíritu de consejo y de fortaleza, sálvanos…

Espíritu de ciencia y de piedad, sálvanos…

Espíritu del temor del Señor, sálvanos…

Espíritu de gracia y de misericordia, perdónanos, Señor.

Espíritu de paz y de dulzura, perdónanos, Señor.

Espíritu de humildad y de amor, perdónanos, Señor.

Sednos propicio, perdónanos, Señor.

Sednos propicio, escúchanos, Señor.

De todo mal, líbranos, Señor.

De todo pecado, líbranos, Señor.

De las tentaciones e insidias del demonio, líbranos…

De la presunción y de la desesperación, líbranos…

De la resistencia a la verdad conocida, líbranos…

De la obstinación y de la impenitencia, líbranos…

De la muerte sucia y eterna, líbranos…

Nosotros, pecadores, te rogamos, oyenos.

Para que gobiernes y santifiques a tu Iglesia, te rogamos…

Para que preserves en la santa religión al Romano Pontífice y a todos los órdenes eclesiásticos, te rogamos…

Para que te dignes concedernos la unidad de la fe, te rogamos…

Para que te dignes encender en nuestros corazones el fuego de tu amor, te rogamos…

Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, perdónanos, Señor.

Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, escúchanos, Señor.

Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, ten piedad de nosotros.

Oración: Oh Dios, que has iluminado los corazones de tus hijos con la luz del Espíritu Santo, haznos dóciles a tu Espíritu para gustar siempre el bien y gozar de su consuelo. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

2. Letanías de la Santísima Virgen (Letanías Lauretanas)

(Para profundizar en las virtudes y títulos de Nuestra Madre)

Señor, ten piedad de nosotros.

Cristo, ten piedad de nosotros.

Señor, ten piedad de nosotros.

Cristo, óyenos.

Cristo, escúchanos.

Dios, Padre celestial, ten piedad de nosotros.

Dios, Hijo, Redentor del mundo, ten piedad de nosotros.

Dios, Espíritu Santo, ten piedad de nosotros.

Santísima Trinidad, un solo Dios, ten piedad de nosotros.

Santa María, ruega por nosotros.

Santa Madre de Dios, ruega por nosotros.

Santa Virgen de las vírgenes, ruega…

Madre de Cristo, ruega…

Madre de la Iglesia, ruega…

Madre de la misericordia, ruega…

Madre de la divina gracia, ruega…

Madre de la esperanza, ruega…

Madre purísima, ruega…

Madre castísima, ruega…

Madre siempre virgen, ruega…

Madre inmaculada, ruega…

Madre amable, ruega…

Madre admirable, ruega…

Madre del buen consejo, ruega…

Madre del Creador, ruega…

Madre del Salvador, ruega…

Virgen prudentísima, ruega…

Virgen digna de veneración, ruega…

Virgen digna de alabanza, ruega…

Virgen poderosa, ruega…

Virgen clemente, ruega…

Virgen fiel, ruega…

Espejo de justicia, ruega…

Trono de la sabiduría, ruega…

Causa de nuestra alegría, ruega…

Vaso espiritual, ruega…

Vaso digno de honor, ruega…

Vaso insigne de devoción, ruega…

Rosa mística, ruega…

Torre de David, ruega…

Torre de marfil, ruega…

Casa de oro, ruega…

Arca de la Alianza, ruega…

Puerta del cielo, ruega…

Estrella de la mañana, ruega…

Salud de los enfermos, ruega…

Refugio de los pecadores, ruega…

Consuelo de los migrantes, ruega…

Consoladora de los afligidos, ruega…

Auxilio de los cristianos, ruega…

Reina de los Ángeles, ruega…

Reina de los Patriarcas, ruega…

Reina de los Profetas, ruega…

Reina de los Apóstoles, ruega…

Reina de los Mártires, ruega…

Reina de los Confesores, ruega…

Reina de las Vírgenes, ruega…

Reina de todos los Santos, ruega…

Reina concebida sin pecado original, ruega…

Reina asunta a los cielos, ruega…

Reina del Santísimo Rosario, ruega…

Reina de la familia, ruega…

Reina de la paz, ruega…

Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, perdónanos, Señor.

Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, escúchanos, Señor.

Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, ten piedad de nosotros.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.

R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.

Oración: Te rogamos, Señor, que infundas tu gracia en nuestros corazones, para que quienes hemos conocido por el anuncio del Ángel la Encarnación de tu Hijo Jesucristo, lleguemos por su Pasión y su Cruz a la gloria de la Resurrección. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

3. El Ave Maris Stella (Salve, Estrella del Mar)

(El himno mariano por excelencia recomendado por San Luis de Montfort)

Salve, del mar Estrella,

Santa Madre de Dios,

y perpetua Virgen,

feliz puerta del cielo.

Tomando aquel Ave

de la boca de Gabriel,

afiánzanos en la paz,

al demudar el nombre de Eva.

Desata las cadenas a los culpables,

da luz a los ciegos,

ahuyenta nuestros males,

danos todos los bienes.

Muestra que eres Madre,

reciba por ti nuestras súplicas

Aquel que, nacido por nosotros,

se dignó ser tuyo.

Virgen singular,

la más dulce de todos,

haz que, libres de culpas,

seamos dulces y castos.

Danos una vida pura,

prepáranos un camino seguro,

para que, viendo a Jesús,

eternamente nos gocemos.

Sea la alabanza a Dios Padre,

la gloria a Cristo soberano,

y al Espíritu Santo,

a los tres un solo honor. Amén.

4. El Santo Rosario

(O al menos un misterio/mencionando una decena diaria)

San Luis María otorga una importancia capital al rezo del Santo Rosario durante todo el bloque. Se medita pausadamente, pidiendo de corazón el conocimiento interior de María y la gracia de imitar sus virtudes, especialmente su profunda humildad, su fe viva y su obediencia ciega.